La Pesadilla Haitiana

January 13, 2010 - 6:28 pm No Comments

terrehaiti

Por: Juan Manuel Zuluaga Robledo

En medio de sus fantasías de explorador y navegante irreverente y de su afán por descubrir el vasto mundo, Cristóbal Colón dirigía sus sueños de grandeza al mando de la tripulación que maniobraba las tres carabelas. El 12 de octubre de 1492, creyó toparse con una porción desconocida del país de las especias, aquella región onírica en la que coexistían culturas milenarias que crearon una genial cosmovisión del mundo cerca de las riberas del gran Ganges.

En realidad la empresa auspiciada por Isabel la Católica y Felipe de Aragón, arribó a una isla exuberante que no tardaron en bautizar con el nombre de “La Hispaniola”. A partir de ahí, ese apacible paraíso tropical anclado en las sabrosas aguas del Caribe comenzó a padecer un verdadero suplicio.

La región en la que se dio el primer contacto entre aborígenes americanos y europeos, no tardaría en sufrir toda suerte calamidades: pasando por la colonización española y francesa, la esclavitud —tanto de las culturas aborígenes como de las comunidades negras traídas a cañón y espada desde África— la invasión yanqui y su irrupción en el siglo XX, periodo en el que gobiernos dictatoriales y totalitarios, sembraron los campos de República Dominicana y de Haití, de asesinatos, desapariciones forzadas y corrupción rampante hasta niveles inauditos.

A una historia haitiana —es la nación más pobre de toda América— signada por la miseria, el hambre, las pestes y los problemas de salud pública, ahora se le suma el terremoto que sumió a Puerto Príncipe en un apocalipsis de destrucción urbana masiva: El palacio presidencial completamente derruido, cuantiosas pérdidas económicas y un saldo de más cien mil muertos en todo el país, contabilizados según los cálculos aportados por el gobierno de René Preval. “Al caído caerle” tal como dice el adagio popular. Lo cierto es que Haití es un caso peculiar y sui generis por donde se le analice, más aún cuando se utilizan diferentes prismas que comprueban esta aseveración.

Haiti ¿Dónde fue que perdiste el rumbo, el norte, las ilusiones por consolidar un proyecto político interesante en pro de tus alegres gentes de color marrón? Viajemos un poco al pasado de la nación hatiana antes de abordar las calamidades telúricas y económicas que la aquejan en este momento.

Siglo XIX: Puerto Príncipe daba lecciones de grandeza al mundo colonial. Fueron los precursores de los movimientos emancipadores y de liberación del yugo europeo en el continente. Esa lección fue tenida muy en cuenta por el Libertador, por San Martín, Francisco de Miranda y todos aquellos próceres que forjaron las primeras naciones latinoamericanas.

En 1803, los hombres de color esclavizados lideraron una revuelta popular y abolieron la esclavitud en un acto de rebeldía que liberó a su pueblo de la asfixiante y oprobiosa dominación francesa. Fue el primer caso de la historia universal en el que un grupo de esclavos se revelaba y culminaba de tajo con la esclavitud. Sin embargo, las ansias de poder del líder afroamericano Jean Jacques Dessalines al autoproclamarse emperador, contradecía su proyecto para liberar a su pueblo de Francia. No obstante, años después, Simón Bolívar mientras recorría el hemisferio, en busca de consolidar su proyecto de independencia, fue invitado por los líderes negros a Haití para estudiar de cerca el proyecto de una nación próspera, que pocos años atrás rompía las cadenas de la opresión, en aras de constituirse en la primer nación libre de América, incluso antes del grito de independencia de los estadounidenses.

Sin embargo, los sucesivos gobiernos hatianos no tuvieron tacto para gobernar. Protagonizaron escándalos de corrupción y nunca cumplieron con las necesidades económicas y sociales de sus gobernados. Comenzaron a surgir las hambrunas, las pestes por las pésimas condiciones de salubridad. Haití era el fracaso de un proyecto político excepcional, que se fue diluyendo con el paso del tiempo, al carecer de una formación política sólida. En pleno siglo XX, ante el clima de inestabilidad, los Estados Unidos aprovecharon la ocasión para invadir y establecieron un férreo control y explotación continua de 1915 hasta en 1934.

¡El proyecto haitiano colapsaba estrepitosamente! Llegarían los tiempos dictatoriales de   François Duvalier, conocido coloquialmente como Papá Doc, quien llegaría al poder en 1957 y establecería un verdadero régimen de terror subvencionado desde Washington. La administración de Lyndon Jonhson lo ayudaría en su afán de perpetuarse en el poder como presidente vitalicio. Fue sucedido por su cruel hijo, Jean-Claude Duvalier —Nené Doc— que continuaría con las detenciones arbitrarias, el saqueo grosero y corrupto de las arcas del Estado haitiano y volvería al país una de las naciones más pobres y desiguales del globo terráqueo. La población, hastiada de sus crímenes, lo derrocaría en un levantamiento popular a mediados de los años 80. El dictadorzuelo escapó a Europa con millones de dólares y allí, cada tanto, protagonizaba sonados escándalos sexuales en los que no estaban exentas orgías con mujeres pudientes del viejo continente.

El país siguió de capa caída en un ambiente de inestabilidad política absoluta. Culminaron los 80, siguieron los 90, llegó el nuevo milenio y la penosa situación política y socio-económica continuaba en picada. Ocurrió el golpe de Estado contra  Jean-Bertrand Aristide en 1991, quien sería repuesto en el poder tres años más tarde y posteriormente derrocado en nuevo periodo presidencial y forzado a huir hacia el exterior.

Ahora el apocalipsis se ensaña con Preval ¡Hasta cuando Haití seguirás sufriendo todas las plagas del mundo!

Barack Obama, presidente de la nación más poderosa de la tierra, anuncia ayuda económica para el pueblo haitiano en medio de la debacle generada por el terremoto. Seguramente lo hace para despojar a su nación del penoso cargo de conciencia por la tortura colonial en la que sumió a Haiti con el aval descarado a la figura de Papá y Nené Doc.

En estos tiempos de globalización, los gobiernos del mundo, las ONGS, los medios de comunicación, hacen un llamado de atención para salvar a Haití de un nuevo marasmo de destrucción y debacle. Es tiempo de ayudar… ayuda de corazón con el pueblo haitiano. Haití tierra del descubrimiento… Haití azotada ahora por la desolación.

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