Noria colorida

January 23, 2012 - 8:49 am 1 Comment


Por Maria del Rosario Olivo Herrera*

Caminaba sobre las praderas de sal
Cuando no sentí más mi ser en esta vida terrenal,
Caí lentamente en mi laguna mental de sueños coloridos
Dejando atrás el arcoíris blanco y negro.

Olvidando toda razón y todos los porqués,
Dejando suave y lento el sentir concreto de pensamientos
Llenos de frivolidad.
Acercando la tibieza del cartílago que muchos
Guían su vida limitada a este.

Mientras caía vi mi rostro
Perfecto, pálido y los ojos claros que iluminaba
El sendero como faros dejando ver el estrecho camino
Andante.
Donde el oxigeno puro penetraba en los pulmones a punto de explotar
Y aun así no había dolor ni sentimiento ajeno
Que no fuera más allá de la paz
Que brinda estar contigo mismo.

Sintiendo los poros abiertos, los labios húmedos,
Y el parpadeo sincronizado de las delgadas, finas y negras pestañas.

Las vértebras flexibles curvadas en posición fetal.

El éxtasis total de encontrarte,
La comunión de todo tu ser y el aire fresco
Rozando el cabello encrespado y subiendo mientras voy cayendo.

El camino es largo mas no aprisionante
Disfruto cada centímetro del hueco
Entreverado de raíces y dendritas luminosas
En forma de luciérnagas parpadeantes.

Sin pensar, tan solo siento.
Ahí donde no existe un límite
Es un pozo sin fondo,
Noria blanca, negra, azul o verde.
Llena, vacía, buena, mala
Dulce, ácida o salada…

Esa que lleno al dormir, posada sobre la almohada
Contando el día, la vida, las horas y segundos inconscientes
remembranza de huellas transparentes.

 

CERDAS

Las cerdas en mi cabello no entran.
Las ligas se revientan.
Mientras mis ideas locas brincan revueltas.
El aire mueve el engrifado cabello.
No temo a parecer desquiciada.
Muevo las piernas, tobillos, tibia armoniosamente
Controladas por un remoto chasquido de energía cerebral.
Los silbidos grotescos resuenan, impactando mis caderas.
Meneadas cadenciosas las muy malditas creyéndose altivas.
Senos pequeños volcanes de nieve, copos rosados.
Muy bien colocados.

De mirada altiva ojos luminosos,
Miran sobre los hombros pecosos

Los niños de calle silencian su balón
Mirando  el flaco y bien torneado dorso.
La falda se alza sin muestra de pudor.
Es indiferente a tanta atención.
El camino recto cubierto de hojarascas
Es otoño o invierno eso qué más da.

Las cerdas en mi cabello no entran.
Las ideas locas brincan revueltas.
Nadie sabe, nadie imagina que aquel cuerpo perfecto
Es vacio, sin alma, es frio ya lleva dos días vagando….
¡Lleva ya dos días que ha muerto!..

___________
*Maria del Rosario Olivo Herrera nació Tecomán, Colima, México. Periodista. Estudió en la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima. Es una des acada conductora de radio mexicana.

One Response to “Noria colorida”

  1. Cesar Alcaraz Says:

    Inspirador, Revelador, Simple e Inmortal; así escribe Maria del Rosario.

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