¿Quién no quiere una segunda oportunidad?

February 27, 2012 - 5:00 am No Comments


Por Andrea Echeverri Jaramillo*

Una película mucho más existencialista que de ciencia ficción, Otro planeta u Otra Tierra (nombres dados en Argentina y España respectivamente a Another Earth), ópera prima del director independiente Mike Cahill se ocupa con bastante más interés de las emociones y el dolor de la vida en esta Tierra, que de la anécdota, que igual resulta interesante e inquietante, de que en el cielo aparece otro mundo igual al nuestro.

En la noche que se descubre, cuando se cree apenas que es una estrella nueva, Rhoda Williams —interpretada por una joven revelación, Brit Marling— una adolescente con toda la vida por delante, al saber que es admitida en una prestigiosa universidad se embriaga e induce un trágico accidente automovilístico en el que mueren una mujer embarazada y un niño, y el padre queda en coma. Tras pasar cuatro años en prisión, tiempo en el que la otra Tierra se ha venido acercando y mostrando su similitud con la nuestra, Rhoda, muy cambiada, sin ánimo y sin ambiciones, decide acercarse al hombre, John Burroughs, un compositor que se ha abandonado —recreado por William Mapother—,  buscando una redención. Pero no se atreve a confesarse y entre ellos surge una extraña relación en la que la verdad es un velo que ella no se atreve a descorrer.

Rodada en video digital, con una cámara siempre al hombro, inquieta, que reencuadra todo el tiempo, con una fotografía que juega entre lo cálido y lo frío según las emociones de la trama y los personajes, una dirección de arte mesurada, la película se centra en el desarrollo de los dos personajes, con el asomo de los efectos especiales en todos los planos exteriores en los que la otra Tierra, o Tierra 2 va adquiriendo cada vez mayor protagonismo, y que sin duda está muy bien hecha. Y si bien la protagonista interactúa con otras personas, gente que se encuentra, es en ellos dos, y simbólicamente en el nuevo planeta, en los que recae todo el peso del argumento y el trabajo narrativo y estético del filme.

Esa segunda Tierra se va erigiendo como el espacio de la esperanza. Allá existimos todos como aquí, pero podríamos ser distintos, ser mejores, y es el resquicio de duda y de ilusión que esto trae alienta a Rhoda, y en el fondo también a John, a vivir, con la esperanza de ir a verse en el otro planeta, de ser otros y haber optado mejor o haber tenido mejor suerte. ¿Quién no querría esa segunda oportunidad? ¿Qué tal que en un mundo paralelo hayamos tomado mejores decisiones y seamos más felices? ¿No podríamos acaso aprender de nosotros mismos? ¿Quizá incluso intercambiarnos con nuestro doble para vivir una vida mejor, que siga siendo nuestra?

Otra tierra. Pulse aquí para ver el vídeo:
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* Andrea Echeverri Jaramillo es escritora, docente, crítica semióloga y crítica de cine. Comunicadora Social de la Universidad Javeriana de Bogotá. Magister en cine de la Universidad Complutense de Madrid. Graduada en Panico Studio, la escuela de Terry Gilliam en Londres. Fue ganadora de una beca de creación literaria de Colcultura en los noventa; en 2002 obtuvo Mención de Honor en el Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá por Umbrales, novela publicada en 2004 por Arango Editores. Su siguiente proyecto Cien amantes ganó una Beca de Creación del Ministerio de Cultura (2005). Actualmente trabaja en El libro de los amores clandestinos, una antología de cuentos que espera ver pronto la luz. andreacine.wordpress.com

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