La imperfección

April 23, 2012 - 3:28 pm No Comments

Por Ricardo Madrid Builes*

Si concebimos la noción de imperfección como el ser y la perfección como el no-ser, ¿por qué nuestras vidas se preocupan tanto por lo que no es y olvida lo que se es? El mundo está plagado de ideales, y de paradigmas que están más cerca de lo inverosímil que de lo palpable, de lo concreto. La perfección con la que tanto se sueña, imposible de alcanzar por cierto, nos lleva a tal punto que vivimos en unos sueños que están hechos de los mismos materiales que nuestras pesadillas.

¿Por qué no basar nuestra vida desde la imperfección del ser? La noción de imperfección del ser, hace perfectible al ser, porque se lucha por lo que se quiere ser, dejando al ser-en sí aislado, convirtiéndonos en un ser-para-sí, conscientes de nosotros mismos, de nuestro mundo.

Existe una gran diferencia entre el deber-ser y el querer-ser, el primero trae como consecuencia actos, hechos que validen ese deseo de algo, es decir, es el hombre quien lucha por sus ideales partiendo desde la base que nunca su ideal satisfará su noción de ideal, porque el hecho se apoya en la imperfección, es imperfección.

El segundo, por el contrario, se queda en el deseo narcisista de merecer algo, de querer poseer algo, sin actos, solo con ideas, mientras la vida del hombre se concibe como un cumulo de actos, no de deseos inalcanzables.

¿Por qué no basar nuestra concepción de “amor” desde la imperfección del ser? Es la concepción de amor, la que mata el amor. Todo ser que desea y/o ama a una persona, desea que su persona sea lo que él quiere de ella, es decir un ideal-de-persona, obviando a la persona, matándola, dejando como estandarte el no-ser por encima del ser.

El paradigma de amor de cada persona tiene connotaciones perfectas, mientras se desea a un ser perfecto como pareja, el ser imperfecto llena ese vacío llamado “amor”, generando insatisfacción, generando disgustos, porque se aspira a que llegue una persona que ocupe el lugar del paradigma, de nuestro paradigma, algo que nunca sucederá, por una sencilla razón, el paradigma insinúa no-imperfección, y la persona es una mezcla de imperfecciones constantes.

Una frase de la grandiosa película “El séptimo sello” de Ingmar Bergman explica estupendamente lo dicho: “Si todo es imperfecto en este mundo imperfecto, el amor es lo más perfecto de todo, precisamente por su perfecta imperfección.” Muchas veces se basa la existencia aplazando la existencia, esperando a algo que puede suceder, pero que no hacemos nada porque suceda. Recordemos que el futuro es consecuencia del pasado (Historicismo hegeliano), y de nosotros depende si estos ideales se quedan en simples juramentos infantiles o se convierten en los primeros presagios de un destino, pero un destino labrado por las acciones.

Nuestra vida se desliza lentamente, y en ciertos momentos nos debemos preguntar, ¿hacia dónde vamos? ¿hacia La Nada? ¿Aquellos ideales (perfectos), se quedaron en deseos-de-ser, es decir, en nunca serán? Se pensará que es una concepción un poco pesimista de la vida, pero es todo lo contrario, es una visión de legitimar la existencia de cada ser. Séneca decía: “Si no deseo nada ni espero nada, no sufriré ninguna decepción”; Tan loco no estaba y en cierta parte estoy de acuerdo con este gran filósofo estoicista, pero no se puede generelizar esa frase, con la educación y la política se debe exigir algo, se debe esperar algo, aunque más que esperar, se debe luchar por una mejoría diaria en pro del bienestar de la humanidad.

En muchas ocasiones se sueña más de lo que se vive, se quiere convertir lo imperfecto en perfecto y lo irreal en real, obviando que somos seres basados en límites, creyendo que el otro es un objeto de nuestro mundo, es un deber-ser-perfecto (no-ser), pero nosotros solo somos y seremos un conjunto de imperfecciones en busca de mejoría y bienestar, pero siempre basándonos en actos, no en ideales. La vida es vivir existiendo, no vivir idealizando.

Es ese mismo deseo por la perfección lo que nos lleva a la angustia, a la desesperación, a la nada… y la única manera de combatir eso es viviendo. La gran muestra que somos seres imperfectos es la muerte, el único fenómeno con la capacidad de ser y no-ser al mismo tiempo.

“Solo se vive una vez, y solo una vez se muere. La existencia es un gran acontecimiento”. Los nadaístas.

___________

*Ricardo Builes Madrid es estudiante de Primer semestre de Comunicación y Social y Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Comentar