Triunfo de los «dreamers»

July 4, 2012 - 6:07 am No Comments

Por Jorge A. Bustamante*

(16-Jun-2012).

Ayer se supo lo que sin duda será la noticia más importante del año para 1.4 millones de ciudadanos mexicanos que se encuentran en Estados Unidos sin documentación migratoria, porque fueron llevados allá por sus padres cuando eran muy pequeños. En Estados Unidos se les conoce como “dreamers”, porque son los que verían afectada su condición migratoria si fuera aprobado el proyecto de ley llamado allá “Dream Act”, que los beneficiaría de una “acción diferida”, les permitiría aprovechar todas las oportunidades que les son negadas en su condición migratoria actual, que incluye la amenaza permanente de ser expulsados de aquel país hacia el de su nacimiento, que es México, del cual son tan ajenos como cualquier gringo, incluyendo su idioma y su cultura. Resulta que el día de ayer el presidente Obama dio la orden de que no se les arrestara ni expulsara, que, en otras palabras, quiere decir que no se le aplique la ley a todo aquel menor de 30 años que haya sido llevado por sus padres sin documentación migratoria a Estados Unidos, y que se haya mantenido allá continuamente, por un periodo de 5 años antes del 15 de junio de 2012, sin cometer delitos y como alumno regular de sus escuelas o se haya inscrito en el Ejército de aquel país.

No obstante que esos llamados “dreamers” son legalmente ciudadanos mexicanos, acá nadie ha movido un dedo por defenderlos como no sea en declaraciones tan efectivas como la Carabina de Ambrosio. En cambio, en Estados Unidos han constituido todo un movimiento social que ha luchado constantemente por obtener la legalización de su estancia en aquel país en el que se han educado como cualquier estadounidense, a pesar de la amenaza de ser arrestados y expulsados como consecuencia de hacerse visibles. No tengo duda de calificar esta decisión de Barack Obama como genial. Me explico. Desde luego debe entenderse dentro de la lógica de la política actual de Estados Unidos. El próximo 6 de noviembre habrá elecciones en las que se decidirá si Obama permanece como Presidente. En las pasadas elecciones por las que llegó a la Casa Blanca, los números electorales indican que recibió los votos que le dieron la victoria en una media docena de Estados dominados por el voto en favor del Partido Republicano, gracias a lo cual Obama ganó la Presidencia. Eso es lo que se conoce como el efecto del “Voto Latino”, como se conoce a los electores de origen latinoamericano o de España y Portugal, de los cuales, dos terceras partes son de origen mexicano. Ese grupo se ha mostrado muy desilusionado con la actuación de Obama, de quien esperaban beneficios prometidos por él, tanto en su campaña electoral como durante toda su administración, en la que, por el contrario, han visto superados los récords de arrestos y expulsiones de mexicanos de la administración de George W. Bush, que era considerado como el peor Presidente para los de origen mexicano. Esto ha provocado una reacción muy crítica contra el presidente Obama, que ha hecho pensar a muchos (incluyendo a sus más cercanos asesores) que podría hacerlo perder los votos en su favor que recibió en las elecciones que lo llevaron a la Presidencia de EU. Es decir, perder su reelección ante Mitt Romney, candidato del Partido Republicano. Obama requería tomar una decisión que favoreciera a los latinos aprovechando legalmente sus prerrogativas como jefe del Poder Ejecutivo, que no pudiera ser objetada por los legisladores miembros del Partido Republicano. Varios hechos muestran la oportunidad con la que Obama está respondiendo al Voto Latino, mismo que ya ha provocado un cierto desbarajuste de los políticos del Partido Republicano ante la sorpresa de la decisión de Obama. Hace unos días que varias organizaciones de “dreamers” de gran visibilidad regional anunciaron que se ubicarían en las oficinas de campaña del presidente Obama para protestar desde ahí por el incumplimiento de las promesas que les hizo para mejorar su condición migratoria. El día de ayer ya se registraron reacciones entusiastas de organizaciones de latinos en favor de la reelección del presidente Obama, derivadas de la decisión a la que alude este texto. Esta decisión llega una semana antes de la celebración del Congreso anual de la organización de funcionarios de elección popular de origen Latino (NALEO), que tiene programados como oradores principales tanto a Obama como a Romney en días sucesivos. Esta reunión le proveerá a Obama de un foro ideal para contrastar su política hacia los latinos en comparación con la de Romney, quien recientemente propuso como su política migratoria la autodeportación. Por otra parte, ayer, se conmemoró el 30 aniversario de la histórica decisión llamada “Plyler v. Doe”, que estableció en 1982 el derecho de los niños indocumentados a ser admitidos en todas las escuelas públicas del país.

Sin minimizar la importancia de la decisión a la que aludo, debo señalar la cautela con la que se debe tomar su ocurrencia, pues su definitividad tiene cierto carácter precario en su dimensión legal derivada de su provisionalidad, sobre todo si Obama pierde su reelección. Esto ya está siendo señalado por los del Partido Republicano y por algunos de sus apoyadores del Partido Demócrata, quienes están reiterando que seguirán luchando por la definitividad de una política migratoria que favorezca a los indocumentados.

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* Jorge A. Bustamante fue el fundador y primer presidente de El Colegio de la Frontera Norte, un importante instituto Mexicano para el estudio de los problemas fronterizos. Es autor de más de 200 publicaciones académicas sobre la sociología de la región fronteriza entre Estados Unidos y México y los migrantes centroamericanos hacia los Estados Unidos. El Dr. Bustamante es un participante líder en redes internacionales de académicos que se ocupan de estos temas y ha jugado un papel importante en la construcción y el mantenimiento de los vínculos académicos entre México y los Estados Unidos.

Recibió, en 2007, el Premio Cox-Johnson. Este es el premio más importante otorgado por la Asociación Americana de Sociología. Actualmente es miembro de esta facultad en la Universidad de Notre Dame.

El presente artículo aparece publicado en su columna «Desde la Frontera Norte» del Diario Reforma, de México (16-Jun-2012).

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