Adiós Abbey, buen viaje

August 30, 2010 - 5:51 am No Comments


Por Gustavo Torres Kalmbach*

Se nos fue la buena Abbey. Viajo buscando nuevos retos o canciones que conquistar. Lo más probable es que en algún momento se encuentre con Satchmo y con Bird y el Duke y Dizzie y la estén pasando muy bien. Se marcho la buena Abbey. Buena en todos los sentidos. Buena cantante, buena actriz, buena activista social, buena persona también, en fin, la buena Abbey cambio de rumbo.

Nacida Anna Marie Wooldrige un 6 de Agosto de 1930 en la movida ciudad de Chicago en plena recensión económica, de interminables filas de hambrientos desempleados y del licor clandestino – producido en gran parte por Al Capone-  que se consume en oscuros clubes con olor a tabaco y Jazz. Abbey creció ajena a todo aquello en un ambiente rural y rodeada por muchos hermanos, once en total. Desde muy joven su influencia musical fue la gran Billie Holiday a la que emulaba de joven y a quien conoció a los 22 años cuando se mudo a Honolulu en Hawai donde cantaba lo que fuera bajo el nombre de Anna Marie.

En 1954 se muda de nuevo, esta vez a Hollywood  y allí canta en el Moulin Rouge por un tiempo y también adiciona para películas sin mucho éxito. En 1955 por sugerencia de su manager, Bob Russell, cambia su nombre por el de Abbey Lincoln y en 1956 graba su primer álbum “Affair… a Story of a Girl in Love” y aparece brevemente en la película The girl can’t make it protagonizada por Jayne Mansfield en donde aparece cantando la canción tema de la película y vistiendo el famoso vestido que Marilyn Monroe uso en los caballeros las prefieren rubias.

Para su segundo álbum “That’s Him”  ya trabaja con un emsable moderno de jazz y donde participan el saxofonista Sonny Rollins y el fenomenal baterista Max Roach. En 1960 Abbey colabora, nuevamente, con quien seria su futuro esposo  Max Roach y el cantante, compositor y activista Oscar Brown Jr. En un álbum sobre los derechos civiles llamado  “We insist”! (Freedom Now Suite) donde incluyen un desgarrador dueto  -sin palabras- entre la voz de Abbey y la batería deMax.

A partir  de este álbum le suceden cambios importantes,  primero Deja atrás la vida glamorosa y comienza a vestirse con ropas mas libres, sobre todo de influencia africana. En lo personal empieza una relación sentimental con Max que los lleva al matrimonio en 1962.También desarrolla  un compromiso  radical en la lucha por los derechos civiles que en ese momento sacude a toda la sociedad norteamericana.

Donde mas se le nota el cambio, es en lo musical. Su interpretación adquiere un tono personal donde el contenido emocional sobrepasa a la técnica. Contrario a lo que hacían las cantantes de jazz de esa época Abbey muy rara vez improvisa.  Su rica voz de contra-alto, a veces  registra lamentos expansivos, profundos y personales que de alguna forma emulan el estilo triste de Billie Holiday. Con Abbey el dramatismo adquiere una nueva calidad musical.  Esta nueva técnica de interpretar las canciones inspiro  e influyo posteriormente a varias generaciones de cantantes más jóvenes que ella como Cassandra Wilson. “Su profunda individualidad y la intensa pasión con que se entrega, deja a la audiencia sin aliento y con la tensión del verdadero drama”,  escribió el critico Peter Watrous en el New York Times en 1989.

Su carrera fílmica no logra despegar del todo pero estelariza con Iván Dixon en 1964 “Nothing but a Man” y en 1968 con el grande Sidney Poitier comparten la comedia romántica ”For Love of Ivy”  haciendo el papel de sirvienta de una familia blanca.

Se divorcia de Max Roach en 1970 y desaparece por un tiempo largo de la vida pública. Viaja por África y recibe reconocimientos honorarios en Zaire y Guinea.  Graba algunos discos  con sellos independientes. Se recluye en su mundo,  pinta y dibuja su entorno, sus cosas y por supuesto escribe mucho. Escribe letras para canciones, le pone letras a canciones de otros músicos, escribe historias.

Se muda  a Nueva York en los ochentas y allí la escucha Jean-Phillip Allard, un productor francés que  en 1990 con la colaboración del pianista Hank Jones y del trompetista Clark Terry le produce “The World Is Fallin Down” Que de entrada fue un éxito comercial.  A partir de  ese momento, cuando esta cerca de cumplir los sesenta años, es cuando la carrera musical de Abbey Lincoln se solidifica; sus producciones obtienen críticas positivas y gustan a la audiencia.  Álbum que graba, álbum que es bien recibido. Recrea una hermosa versión de Bésame Mucho, colabora con comediantes, raperos y músicos consiguiendo fondos para apoyar el desarrollo de la cultura negra. En 1990 Abbey vuelve al cine en la película de Spike Lee “Mo’ Better Blues”.  Va de giras por Europa y a sus los setenta canta con un trío de músicos jóvenes  en el Queen Elizabeth Hall en Londres. En 2003 recibe el premio nacional para las artes con el Jazz Masters Award.

La cantante Hace su historia musical con el álbum  “Abbey Sings Abbey” producido por Allard y el Ingeniero Jay Newland. En cada nota, en cada letra hay un legado. Cada canción es intima, es propia, es vívida como un susurro. Abbey nos deja su conciencia y su dulzura ahí para escucharla. Como una autobiografía antes de partir. Buen viaje Abbey.

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* Colombiano, radicado en Nueva York. Melómano, cuentista y poeta, coleccionista de jazz, latin jazz y salsa. En los Estados Unidos se desempeña como crítico de jazz.

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