Todo en primera persona

September 2, 2010 - 8:54 pm 8 Comments


Por Yohanna M. Roa*

No es tan buen amante, pero ya llevo esperándolo 30 minutos, traigo puesto mi suéter fucsia que deja ver el lunar que esta junto a mi ombligo; mi paraguas está roto, la gente se queda mirándolo por que el agua se cuela y me moja de a poquitos.

Allí viene Ricardo… me toma suavemente por la muñeca… levanto una ceja, aprieto los labios contra la mejilla y miro hacia arriba… no entiendo lo que dice, sin musitar una palabra le señalo que no… se va sin despedirse.

El suelo está sucio, siempre está sucio cuando llueve, sigo con mi mala cara buscándolo a ver por qué lado se digna aparecer. Lo peor de todo es que seguro con esta lluvia tiene las manos bien frías.

El agua se va acumulando en las irregularidades del suelo y un gran espejo empieza a aparece alrededor mío; el árbol, mis piernas, y las hojas que flotan se cruzan sobre el agua, compartimos el mismo tiempo.

No debí haberlo ignorado el día que me lo encontré. Estaba caminando con mis amigas, yo iba pensando en el viento que se colaba por la abertura de mi falda larga, y se paseaba entre mis piernas, suavecito, bien suavecito, me miró y se sonrío, yo le regresé una mirada mustia, el miró hacia abajo como si le hubiesen sacado el aire con un patada y corrigió su camino.

El vapor  que se levanta del piso, se pega a los transeúntes haciendo su la ropa pesada y lento el andar. La bruma aumenta a tal grado que pareciera estamos en el interior de una nube, caminando por las puntas de los rascacielos en cámara lenta.

Otro muchacho me agarró por la muñeca… algo dice de mi falda… es bello, tiene una sonrisa convexa, de conmigo la vas a pasar ¡super bien! Lo miro en silencio… me pellizca la palma de la mano. Huele a café quemado, miro hacia la izquierda y veo la nube gris que saliendo de la cafetería crece entre la lluvia.

…ya se fue.

Yo todavía sigo esperando, como una fruta apunto de desprenderse del árbol… no llega… no va a llegar. ¿Quién va a sacarme de aquí? Tendré que pasar la tarde sola, acostada en la hamaca mirando la lluvia  por la ventana y apretando los dientes de la rabia por el aburrimiento, sin resignarme por que sola también se puede.

Desde aquí se ve el vaho que hay en la cafetería producido por los cuerpos atiborrados que húmedos buscan huir de la intemperie; el agua y el sudor también se calientan al contacto de  unos con otros, ya calientes hablan y cruzan las miradas.

Avanzo dos pasos con la misma mala cara, alguien me toma fuerte por la muñeca, hace que detenga el ritmo de mi caminar, una mano fría se pasa por mi cintura tibia… es él… pega sus labios a mi mala cara, su abrigo esta mojado y huele a sudor, mostrando la inmensidad de su sonrisa  me dice: llevo 30 minutos contemplándote.

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* Yohanna M. Roa es artista visual, guionista y escritora de cuentos.

8 Responses to “Todo en primera persona”

  1. Alma Says:

    El inesperado final me hizo exclamar! y sonreir…

  2. tonitzin Says:

    Felicidades !!

    me gusto mucho !!!

    que tan dificil es pensar en si mismo?

    me gustaria participar , como lo hago?

    saludos hartos y suerte… la necesaria

  3. Nazly Torres Bermúdez Says:

    Deliciosa narrativa… quien iba a pensar que ese mal amante, era tan buen y paciente observador…¡¡

  4. Harold Zuluaga G. Says:

    Sentì la lluvia en mi cara por el hueco del paraguas… Hubiese querido auxiliarla. Me encanto.

  5. jose luis aguirre g. Says:

    Me gusta tu narrativa al igual que tu obra plástica.
    !Que Gusto!

  6. Andrés Sanabria. Says:

    Una obra maestra

  7. kal_lel Says:

    La narrativa muy interesante con un buen final. Espero y sigas publicando para leer otras obras tuyas.

  8. Yohanna M. Roa Says:

    Hola , Gracias por sus comentarios, y al grupo Cronopio gracias también por la publicación y por este interesante proyecto que realizan. Un saludo cordial

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